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    El inevitable impacto de la IA, la automatización y la robótica en el empleo en la cadena de suministro

    来源:    编辑:编辑部    发布:2026/02/02 09:01:40

    La expansión de la robótica, la automatización y la inteligencia artificial (IA) en la cadena de suministro ya no responde solo a una búsqueda de eficiencia, sino a un cambio estructural en el entorno laboral. Según el CEO de Ti, John Manners-Bell, existe una paradoja creciente: “es irónico que las decisiones políticas que se toman con la intención de proteger o apoyar a los trabajadores a menudo tengan exactamente el efecto contrario”.

    En Europa y otras regiones, décadas de mayores regulaciones laborales, salarios mínimos más altos, vacaciones obligatorias y mayores derechos sociales han elevado de forma sostenida los costos de empleo. En un sector intensivo en mano de obra como la logística —que abarca transporte por carretera, almacenamiento, transporte marítimo, carga aérea y ferrocarriles—, esto ha tenido un impacto profundo. A ello se suma el efecto psicológico dejado por la pandemia, que, según Manners-Bell, “reforzó la sensación en muchas partes de la industria de que los trabajadores, en lugar de ser un activo, podrían ser una carga significativa”.

    Durante años, los operadores solo podían absorber esos costos o traspasarlos a los clientes. Hoy, el escenario es distinto. La automatización, la robótica y la IA introdujeron lo que el ejecutivo describe como una nueva “elasticidad” en el mercado: “en lugar de absorber costos laborales en constante aumento, los directivos pueden tomar decisiones de inversión que mantengan o incrementen la productividad mientras reducen las dotaciones de personal”.

    El CEO de Ti señala que Alemania, con altos costos laborales, ha sido pionera en automatización industrial, mientras que incluso en China el alza salarial ha impulsado inversiones en tecnologías como la impresión 3D para preservar la competitividad. Al mismo tiempo, la caída en los precios de los robots permite que mercados rezagados comiencen a ponerse al día. Para Manners-Bell, “confiar en un mercado laboral flexible y de bajo costo para ocultar la falta de inversión en procesos avanzados ya no es una opción”.

    Destrucción del empleo 

    Sin embargo, este proceso no es neutral. Las grandes corporaciones, con mayor acceso a capital y know-how, se ven favorecidas. “Estas políticas acelerarán la adopción de tecnologías que destruyen empleo y favorecerán a las grandes empresas con la capacidad de invertir a gran escala en automatización”, advierte el CEO de Ti. Las pymes, en cambio, corren el riesgo de quedar “en el lado equivocado de la brecha digital” hasta que la tecnología se democratice.

    El debate clave es si esta transformación generará nuevos puestos de trabajo. La respuesta tradicional —más empleo en tareas de mayor valor para diseñar y mantener robots— es cuestionada por Manners-Bell, quien observa que gran parte de esa fabricación se realizará en mercados de bajo costo y que “el número de ingenieros necesarios para reparar los robots será relativamente reducido”.

    Impacto en el transporte 

    Si se masifican los vehículos automatizados, “el valor creado por menores costos no activará la necesidad de más vehículos con conductores, sino simplemente de más vehículos automatizados”, expone el CEO de Ti. Incluso la reconversión laboral se ve limitada: los vehículos eléctricos tienen menos piezas móviles y, con el apoyo del IoT, la mantención será cada vez más predictiva.

    Manners-Bell subraya que “la IA ya está reemplazando empleos en funciones analíticas intensivas en datos, por ejemplo en el freight forwarding”, cerrando una vía de entrada tradicional para muchos jóvenes al sector.

    Para el ejecutivo, los líderes de mercado podrían incluso “agradecer” las políticas que encarecen la contratación, ya que los obligan a transitar hacia modelos de baja intensidad laboral. Esto les permite aprovechar su experiencia tecnológica y su acceso a capital, aumentando la productividad y reduciendo riesgos asociados a pandemias o conflictos laborales.

    No obstante, concluye, el impacto sobre el empleo y las pequeñas empresas será profundo, y los gobiernos deberán replantear sus marcos regulatorios: el mercado, impulsado por la robótica y la IA, ya está superando las políticas laborales tradicionales.