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    Guerra en Medio Oriente reconfigura flujos de petróleo y GNL y tensiona al mercado tanquero

    来源:    编辑:编辑部    发布:2026/03/24 09:51:04

    La guerra en Medio Oriente está generando profundas disrupciones en los mercados energéticos y en el transporte marítimo de hidrocarburos. El cierre efectivo del Estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores energéticos del mundo, está obligando a productores y compradores a reorganizar rutas, infraestructura y flujos de comercio en medio de una creciente volatilidad.

    Arabia Saudita está movilizando una flotilla de al menos 25 superpetroleros hacia el puerto de Yanbu, en el Mar Rojo, en un intento por mantener el suministro hacia los mercados internacionales. De acuerdo con datos de seguimiento de buques recopilados por Bloomberg, esta flota tendría capacidad para transportar hasta 50 millones de barriles de crudo si logra completar las cargas previstas.

    El despliegue responde a la paralización del tránsito por el Estrecho de Ormuz, considerado demasiado peligroso para muchos armadores debido a los ataques con drones y misiles que se han registrado prácticamente a diario en el Golfo Pérsico.

    En este contexto, la petrolera estatal Saudi Aramco está incrementando el uso de su infraestructura alternativa para mantener el flujo de crudo. Su director ejecutivo, Amin Nasser, explicó que la compañía está aumentando el uso del oleoducto que conecta los campos del este del país con el Mar Rojo.

    “Todo esto se basa en el reposicionamiento de petroleros desde el este hacia el oeste”, afirmó Nasser.

    Oleoductos estratégicos para evitar Ormuz

    La infraestructura de exportación que evita el estrecho se ha convertido en un elemento crítico para evitar una crisis energética aún mayor. Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos (EUA) cuentan con oleoductos que permiten enviar petróleo hacia puertos fuera del Golfo Pérsico, aunque su capacidad es limitada frente al volumen normalmente transportado por vía marítima.

    El oleoducto saudí East-West, de aproximadamente 746 millas, podría alcanzar en los próximos días su capacidad máxima de 7 millones de barriles diarios. Sin embargo, parte de ese volumen está destinado al consumo interno, por lo que alrededor de 5 millones de barriles diarios podrían llegar a los mercados internacionales.

    Según Amin Nasser, la magnitud del impacto energético del conflicto no tiene precedentes recientes. “Aunque hemos enfrentado interrupciones en el pasado, esta es con diferencia la mayor crisis que ha enfrentado la industria de petróleo y gas de la región”, señaló el ejecutivo.

    Aun así, los oleoductos no logran compensar completamente el bloqueo marítimo. Miles de naves permanecen detenidas en el Golfo Pérsico mientras varios países productores enfrentan dificultades para exportar su producción.

    De hecho, el conflicto ya ha reducido la producción mundial de petróleo en aproximadamente 6%, luego de que países como Irak y Kuwait se vieran obligados a detener operaciones en campos que no tienen salida logística para su crudo.

    Cambios en el mercado del gas natural licuado

    La crisis también está transformando el mercado global de gas natural licuado (GNL). El cierre de rutas marítimas y la paralización de instalaciones clave en el Golfo han reducido significativamente la oferta disponible.

    Entre los factores más relevantes destaca la detención de Ras Laffan en Catar, la mayor instalación de exportación de GNL del mundo. Como resultado, cada día que se prolonga la interrupción equivale a retirar del mercado alrededor de tres cargamentos de GNL catarí.

    En conjunto, las interrupciones de suministro en Catar y en una planta exportadora en Abu Dhabi representan cerca de 20% del suministro mundial de GNL, generando un efecto dominó en el comercio internacional del combustible.