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    De Las Palmas a Jaén: así es el mapa del absentismo en España

    来源:    编辑:编辑部    发布:2026/08/07 07:46:36

    Los expertos calculan que cada año se pierden cerca del 6% de las jornadas laborales pactadas a causa de procesos de incapacidad temporal, lo que supone un incremento del 34% en solo cinco años.

    Las bajas laborales continúan consolidándose como uno de los principales retos para la productividad y la competitividad de la economía española, y como una de las grandes preocupaciones de los empresarios que cifran el coste anual del absentismo en 34.000 millones de euros. Según el estudio elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) y Umivale Activa, a nivel nacional, España registra una tasa media del 6% de jornadas laborales perdidas sobre el total de las pactadas, reflejando el fuerte repunte de ausencias del puesto de trabajo por bajas médicas en los últimos años, con un repunte de la tasa del 34% entre 2019, periodo previo a la escalada del fenómeno que comenzó con la pandemia, y 2024 -el periodo analizado es de 2018 a 2024-.

    En términos de impacto absoluto, el conjunto de las comunidades autónomas suman cerca de 400 millones de jornadas de trabajo perdidas al año (399,36 millones en las regiones analizadas), tensionando no solo los costes de la Seguridad Social (en 2025 se destinaron 18.413 millones de euros a prestaciones por incapacidad temporal) sino también la capacidad operativa y organizativa del tejido empresarial.

    Detrás de este dato nacional se esconde una profunda brecha territorial en la incidencia de las bajas, de hasta 4,2 puntos porcentuales entre la que mayor y menor registran. Las diez provincias con mayor porcentaje de jornadas perdidas muestran niveles notablemente superiores a la media española, lideradas por Las Palmas (8,64%) y Vizcaya (8,54%), seguidas de la totalidad de las provincias gallegas y vascas, del archipiélago canario y parte del norte peninsular: Lugo (7,84%), Álava y La Coruña (ambas 7,76%), Santa Cruz de Tenerife (7,71%), Palencia (7,39%), Pontevedra (7,38%), León (7,37%) y Ourense (7,19%).

    En el extremo opuesto, las diez provincias con menor tasa de ausencias por incapacidad temporal se sitúan sensiblemente por debajo de la media. La cota más baja la registra Jaén (4,40%), seguida de Córdoba (4,63%), Zamora (4,81%), Ávila (4,85%), Almería y Soria (ambos 4,90%), Madrid (4,93%), Málaga (5,02%), La Rioja (5,05%) y Baleares (5,07%).

    Por su parte, en términos de volumen absoluto, las regiones que concentran un mayor número total de jornadas perdidas son Cataluña (75,6 millones de jornadas), la Comunidad de Madrid (61,6 millones) y Andalucía (59,1 millones), que conjuntamente representan más del 49% del total nacional. Unas cifras que, en este caso, coinciden con las regiones que acaparan un mayor volumen de ocupados. Por el contrario, las comunidades autónomas con un menor número absoluto de jornadas perdidas serían La Rioja (2,3 millones), Cantabria (5,2 millones) y Extremadura (7,6 millones).

    Atendiendo al volumen de jornadas perdidas por baja a nivel regional, los mayores incrementos en los últimos seis años tienen lugar en Canarias y Galicia, ambas con un aumento del 64%, y también muy por encima de la media nacional (+44%) están Asturias (+55%), Extremadura (+54%), así como la Región de Murcia y Castilla y León (ambas con un +51%).

    Prevalencia por sectores

    Esta dispersión responde tanto a la estructura productiva, la demografía laboral y los sectores preponderantes de cada territorio. En este sentido, según el estudio, las actividades administrativas y servicios auxiliares -que engloba tareas con una notable carga física y rotación como la limpieza, la seguridad privada y empleos vinculados a empresas de trabajo temporal- se erige como el principal sector en el absentismo. Alcanza el nivel más crítico en Murcia con un 14,22% de jornadas perdidas; y se sitúa en porcentajes superiores al 10% en País Vasco (12,10%), Galicia (11,18%), Cantabria (10,85%), Asturias (10,65%), Extremadura (10,55%) y la Comunidad Valenciana (10,05%).

    En segundo lugar el suministro de agua, actividades de saneamiento y gestión de residuos se sitúa en el primer o segundo lugar en varias comunidades autónomas, registrando picos destacados en Canarias (11,55%), Galicia (11,30%), País Vasco (10,41%), Madrid (9,02%) y Baleares (7,75%). Por otro lado, las actividades sanitarias se consolidan de forma sistemática en el top 3 nacional, con tasas del 9,68% en País Vasco, 8,45% en Cantabria, al 8,29% en la Comunidad de Madrid, al 7,62% en Murcia y al 7,57% en Castilla y León.

    Por último, en las economías fuertemente orientadas al turismo, como la canaria, la hostelería destaca con un índice de jornadas perdidas que roza el doble dígito (9,98%). Y en regiones de arraigo industrial y minero como Asturias, esta rama lidera la tabla autonómica con un 11,10% de ausencias. Con todo, el estudio cifra el coste total del absentismo en 92.000 millones en 2024, lo que equivale al 5,8% del PIB español (34.200 millones más que en 2018), respondiendo no únicamente al gasto directo en prestaciones, sino a la estimación de la producción potencial destruida.

    Comparativa internacional

    También a escala internacional, la posición de España es especialmente crítica, situándose a la cabeza del absentismo laboral por baja médica entre los países de la OCDE. Así lo revela un reciente estudio elaborado por los técnicos de la organización que fue entregado al Ministerio de Seguridad Social, en el que se observa cómo España es el tercer país con más absentismo, con una media de 4,9 semanas perdidas por trabajador al año. Solo es superada por dos países nórdicos: Noruega, que lidera el ránking rozando las 6 semanas (5,9), y Finlandia, con 5 semanas. España supera holgadamente a otras grandes economías europeas, como Francia y Portugal (ambos con 4,1 semanas), Alemania (3,6 semanas), o Italia (0,9 semanas).

    Desde la OCDE respaldan en esta comparativa la incorporación de medidas que permitan la reincorporación progresiva de los trabajadores a su puesto de trabajo. El departamento de la ministra Elma Saiz ya ha esbozado una propuesta que permitiría compaginar el salario con la prestación para las bajas de más de 180 días de duración.