Yang Ming Marine Transport Corporation ha cerrado el primer semestre de 2026 con unos ingresos consolidados de 84.580 millones de dólares taiwaneses (2.680 millones de dólares estadounidenses) y un beneficio neto después de impuestos de 7.170 millones de dólares taiwaneses (230 millones de dólares). El beneficio por acción (EPS) se ha situado en 2,05 dólares taiwaneses.
El consejo de administración de la compañía, reunido este 12 de agosto, ha aprobado los resultados financieros correspondientes a los seis primeros meses del ejercicio, en un periodo condicionado por los cambios en las políticas arancelarias, el incremento de los costes energéticos y las alteraciones registradas en los flujos internacionales de carga.
El segundo trimestre ha presentado una evolución más favorable que los tres primeros meses del año. Entre abril y junio, Yang Ming ha contabilizado unos ingresos consolidados de 45.920 millones de dólares taiwaneses (1.450 millones de dólares estadounidenses), mientras que el beneficio neto después de impuestos ha alcanzado los 5.730 millones de dólares taiwaneses (180 millones de dólares). El beneficio por acción durante este periodo ha sido de 1,64 dólares taiwaneses.
Según la compañía con sede en Keelung, los cambios en las políticas arancelarias y el encarecimiento de la energía generaron durante el segundo trimestre una mayor demanda de reservas de importación en los tráficos entre Asia y Europa y en las rutas transpacíficas. Esta situación adelantó parte de la temporada alta tradicional del transporte marítimo de contenedores y contribuyó a mantener unos niveles de fletes superiores.
La evolución de Yang Ming se produce en un escenario económico internacional que continúa sujeto a factores de incertidumbre. La naviera cita las previsiones publicadas en julio por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que sitúan el crecimiento del producto interior bruto mundial en el 3% para 2026, ligeramente por debajo del 3,1% contemplado en la estimación de abril.
Para 2027, en cambio, el FMI ha revisado su previsión desde el 3,2% hasta el 3,4%. Entre los principales factores que condicionan estas perspectivas se encuentran el conflicto en Oriente Medio, la fragmentación del comercio internacional y la revisión de las expectativas sobre la rentabilidad asociada a las inversiones relacionadas con la inteligencia artificial.
El comportamiento de la oferta de capacidad constituye otro de los elementos que determinarán la evolución del mercado de transporte marítimo de contenedores. Yang Ming se remite a los análisis publicados en julio por Alphaliner y Drewry, que calculan un crecimiento de la capacidad de la flota mundial del 4,2% y el 4,4%, respectivamente.
Estas tasas se sitúan por encima de las previsiones de crecimiento de la demanda de transporte de contenedores. Alphaliner estima un incremento del 2,5%, mientras que Drewry lo sitúa en el 2,1%. La diferencia entre el crecimiento de la flota y el de la demanda mantiene la atención del sector sobre el equilibrio entre oferta y carga disponible, en un contexto en el que los costes del combustible y los niveles de los fletes también intervienen en las decisiones operativas de las navieras.
La congestión portuaria ha sido otro de los factores presentes durante el segundo trimestre. Yang Ming señala que las dificultades operativas se intensificaron en grandes enclaves como Shanghái y en distintos puertos europeos debido a condiciones meteorológicas adversas, concentraciones temporales de embarques y limitaciones operativas en las terminales.
La evolución de estas incidencias durante el tercer trimestre todavía está pendiente de determinar. Las rutas Asia-Europa y transpacíficas han entrado ya en su periodo tradicional de temporada alta, durante el cual la demanda de carga puede sostener la actividad del mercado. Al mismo tiempo, las decisiones sobre política comercial y la situación geopolítica continuarán condicionando la distribución de los flujos de mercancías y la asignación de capacidad de los operadores.
Ante este escenario, Yang Ming prevé mantener un seguimiento de la demanda de carga y adaptar el despliegue de su flota y la programación de sus servicios en función de las condiciones de cada mercado. La compañía también contempla medidas de contingencia en los puertos y actuaciones relacionadas con el control de costes y la fiabilidad de los itinerarios.
Los resultados del segundo trimestre han permitido a la naviera mejorar las cifras obtenidas durante los primeros tres meses de 2026, coincidiendo con el adelanto de determinados embarques en los principales corredores Este-Oeste. La evolución durante la segunda mitad del ejercicio dependerá, entre otros factores, de la duración de la temporada alta, el comportamiento de los fletes, la congestión en los principales nodos portuarios y las decisiones comerciales que puedan modificar los patrones internacionales de importación y exportación.